Piedras preciosas
Perlas naturales y cultivadas: tipos, historia americana, factores de valor y cuidados
Cómo se forma una perla, natural o cultivada, la historia perlera de Cubagua, Panamá y el golfo de California, los tipos de perlas, cómo se valoran, tratamientos, imitaciones y cuidados.
Redacción ROUGH.LAT · · 8 min de lectura
Las perlas son las únicas gemas que nacen dentro de un ser vivo y salen del agua listas para lucir, sin necesidad de talla. Durante siglos fueron el lujo supremo: más escasas que los diamantes, reservadas a reyes y nobles, buscadas por buceadores que arriesgaban la vida en el fondo del mar. América Latina ocupa un lugar central en esa historia, porque de sus costas salieron algunas de las perlas más famosas del mundo.
Hoy casi todas las perlas que se venden son cultivadas, y existen tipos muy distintos en tamaño, color, forma y precio. Entender cómo se forman, qué las diferencia y cómo se valoran ayuda a elegir bien y a cuidarlas, porque son también gemas delicadas. En esta guía verás cómo nace una perla, qué distingue a una natural de una cultivada, qué papel tuvo América en su historia, cuáles son los grandes tipos de perlas, cómo se juzga su calidad y qué cuidados necesitan.
Cómo se forma una perla
Cuando un irritante, como un pequeño parásito o un fragmento de tejido, queda atrapado dentro de un molusco, este lo recubre con capas de nácar, el mismo material brillante que tapiza el interior de muchas conchas. El nácar está formado por diminutas plaquitas de carbonato de calcio unidas por una sustancia orgánica, dispuestas en capas finísimas. La forma en que esas capas reflejan y descomponen la luz produce el brillo característico de la perla, llamado lustre, y a veces reflejos de color superpuestos.
Naturales y cultivadas
- Perla natural: se forma sin ninguna intervención humana. Hoy es muy escasa y alcanza precios altísimos, sobre todo en piezas antiguas con historia documentada.
- Perla cultivada: se forma con ayuda humana. En las perlas de agua salada, se introduce en el molusco un núcleo, normalmente una esfera de concha, junto con un trozo de tejido de otro molusco; en muchas perlas de agua dulce se introduce solo tejido. El molusco hace el resto, recubriendo el núcleo con nácar durante meses o años.
A comienzos del siglo veinte se perfeccionaron en Japón las técnicas de cultivo que transformaron el mercado. Una perla cultivada es una perla real, formada por un molusco, pero su origen debe declararse. Los laboratorios distinguen las naturales de las cultivadas sobre todo mediante radiografías, que muestran la estructura interna.
Una historia americana
Pocos años después de la llegada de los europeos, las islas de Cubagua y Margarita, frente a la costa de la actual Venezuela, se convirtieron en una de las grandes fuentes de perlas del mundo. Cientos de buzos indígenas y africanos esclavizados extraían ostras en condiciones durísimas, y en pocas décadas los bancos de ostras se agotaron. En el golfo de Panamá, el archipiélago de las Perlas dio piezas legendarias, como La Peregrina, que perteneció a la corona española durante siglos.
En el golfo de California, en México, la pesca de perlas naturales en torno a La Paz fue durante siglos una actividad importante, hasta que los bancos se agotaron en la primera mitad del siglo veinte. Hoy, en la costa de Sonora, se cultivan perlas con especies de ostras nativas del mar de Cortés, de colores y reflejos muy particulares.
Los grandes tipos de perlas cultivadas
| Tipo | Molusco y origen principal | Características |
|---|---|---|
| Akoya | ostra perlera de Japón y China | redondas, de tamaño pequeño a mediano, blancas o cremas con reflejos rosados o plateados; lustre muy intenso |
| De los mares del Sur | gran ostra de labio dorado o plateado, en Australia, Indonesia y Filipinas | grandes, blancas, plateadas o doradas, de nácar grueso |
| De Tahití | ostra de labio negro, en la Polinesia Francesa | colores oscuros naturales: gris, verde, berenjena, azul |
| De agua dulce | mejillones de agua dulce, sobre todo en China | gran variedad de formas, tamaños y colores; muy asequibles |
| Keshi | subproducto del cultivo, sin núcleo | formas irregulares y lustre muy vivo |
| Mabe | perla que crece adherida a la concha | forma semiesférica, usada en aretes y anillos |
Los factores de valor
| Factor | Qué mirar |
|---|---|
| Lustre | reflejos nítidos y brillantes, como un espejo; es el factor más importante |
| Superficie | pocas marcas, manchas o abultamientos |
| Forma | las redondas son las más escasas; las barrocas tienen su propio encanto |
| Color | el color de fondo, los reflejos superpuestos y, en algunas, el oriente o iridiscencia |
| Tamaño | en igualdad de calidad, las más grandes son más valiosas |
| Calidad del nácar | un nácar grueso da más brillo y durabilidad |
| Armonía | en collares y pares, que las perlas combinen en tamaño, forma, color y lustre |
El lustre: lo primero que hay que mirar
Una perla con buen lustre refleja la luz con nitidez: si miras en ella el reflejo de una lámpara o de tu cara, se ve definido. Las perlas de lustre pobre se ven apagadas, como de tiza. Observa las perlas con luz natural o una luz blanca difusa, sobre un fondo neutro, y compáralas entre sí: el lustre es lo que más diferencia a una perla excelente de una mediocre.
Formas: de redondas a barrocas
Las perlas se clasifican por su forma en redondas, casi redondas, ovaladas, de botón, de gota, semibarrocas y barrocas. Las redondas perfectas son las más escasas y caras, pero las barrocas, con formas irregulares, han ganado mucho aprecio en la joyería contemporánea por su carácter único.
Tratamientos
- Blanqueado: para uniformar el color de perlas blancas.
- Teñido: para obtener colores oscuros o de fantasía.
- Irradiación: para oscurecer algunas perlas de agua dulce.
- Pulido y recubrimientos: para mejorar el brillo superficial.
Como en cualquier gema, deben declararse. Lo vemos en la guía sobre tratamientos de gemas.
Imitaciones y cómo sospechar
Las imitaciones más comunes son cuentas de vidrio, plástico o concha recubiertas de una laca nacarada. Algunas pistas:
- Superficie demasiado perfecta y uniforme en todas las perlas.
- Peso: las de plástico son muy ligeras.
- Orificios: en las imitaciones, la capa exterior puede descascararse alrededor del agujero.
- Prueba del roce: frotar suavemente una perla contra el borde de los dientes da una sensación ligeramente arenosa en las perlas reales y lisa en muchas imitaciones. Es solo orientativa.
La confirmación la da un gemólogo o un laboratorio. Más información en la guía sobre imitaciones y dobletes.
Collares: largos, nudos y cierres
| Nombre habitual | Largo aproximado | Cómo queda |
|---|---|---|
| Gargantilla | unos 40 centímetros | rodea la base del cuello |
| Princesa | unos 45 centímetros | cae justo sobre las clavículas |
| Matiné | entre 50 y 60 centímetros | sobre el escote |
| Ópera | entre 70 y 85 centímetros | a la altura del busto; se puede llevar doble |
| Sautoir | más de 90 centímetros | muy largo, a veces con nudo |
Los buenos collares llevan un nudo entre perla y perla: evita que se rocen y, si el hilo se rompe, que se pierdan todas. Revisa también la calidad del cierre, que debe ser seguro.
Cómo comprar perlas
- Pregunta el tipo de perla y su origen: akoya, de los mares del Sur, de Tahití o de agua dulce, y si es natural o cultivada.
- Pregunta por los tratamientos, sobre todo en colores oscuros o muy uniformes.
- Haz rodar el collar despacio sobre una superficie plana: las perlas poco redondas se delatan porque giran de forma irregular.
- Mira los orificios: deben estar centrados y limpios, sin nácar descascarado alrededor.
- Compara el lustre de varias piezas bajo la misma luz.
- En las akoya, pregunta por el grosor del nácar: un nácar muy fino pierde brillo y puede desgastarse.
- Pide por escrito la descripción de la pieza en la factura.
Cuidado de las perlas
- Lo último al vestirse y lo primero al quitarse: perfumes, lacas, cremas y maquillaje dañan el nácar.
- Límpialas con un paño suave después de usarlas, para retirar el sudor y la grasa.
- Nada de ultrasonidos, vapor, detergentes ni productos ácidos.
- Guárdalas en una bolsa de tela suave, separadas de otras joyas que puedan rayarlas, y no en bolsas de plástico herméticas durante mucho tiempo.
- Guarda los collares en horizontal, no colgados, para que el hilo no se estire.
- Reensarta los collares cada cierto tiempo, según el uso; un hilo gastado o sucio se rompe con facilidad.
Más ideas en la guía sobre mantenimiento y limpieza de joyas.
Errores frecuentes
- Elegir perlas sin mirar el lustre bajo buena luz.
- Rociar perfume con el collar puesto.
- Guardar los collares colgados o en bolsas de plástico cerradas.
- No preguntar si están teñidas o tratadas.
- Usar un collar sin nudos para perlas de valor.
Preguntas frecuentes
¿Las perlas cultivadas son falsas?
No. Son perlas reales formadas por un molusco, con ayuda humana para iniciar el proceso. Las falsas son las imitaciones de vidrio o plástico.
¿Qué perlas son las más caras?
Las perlas naturales con historia documentada son las más valiosas. Entre las cultivadas, las grandes de los mares del Sur y de Tahití, y las akoya de máxima calidad, suelen ser las más caras.
¿Cómo sé si una perla es natural o cultivada?
Solo un laboratorio puede confirmarlo con seguridad, sobre todo mediante radiografías que muestran su estructura interna.
¿Se pueden mojar?
Un contacto breve con agua limpia no las daña, pero conviene evitar el agua con cloro, sal o jabones y secarlas bien.
Más guías sobre gemas y su valoración en la sección Piedras preciosas.
En resumen
Las perlas nacen cuando un molusco recubre un irritante con capas de nácar. Las naturales son hoy muy escasas; casi todas las del mercado son cultivadas, perlas reales iniciadas con ayuda humana. América tuvo un papel destacado en su historia, de Cubagua y Margarita al golfo de Panamá y el golfo de California. Las principales perlas cultivadas son las akoya, las de los mares del Sur, las de Tahití y las de agua dulce. Su valor depende sobre todo del lustre, y también de la superficie, la forma, el color, el tamaño, el nácar y la armonía. Cuídalas lejos de perfumes y productos químicos y reensarta los collares cada cierto tiempo.